Cartas del destino
Capitulo 1: El libro
Siempre caminando por aquellas calles llenas de personas, escuchando susurros, como los sonidos de sus móviles sonaban, hablando acerca de chismes o ese tipo de cosas que hacían que los demás hablasen de una persona, me sentía diferente. No podía dejar de mirar a los ojos de la gente, todos dicen que es como un reflejo de tu ser interior, depende de cada uno creer o no en este tipo de palabras pero yo era así.
Llegando a aquella biblioteca siempre me relajaba, era un mundo al actual siempre accedía cuando me sentía solo o como cuando estaba agobiado por ciertas cosas, leía un cuento en específico "La cenicienta", tal vez más que nada era por el vil recuerdo de esos días donde mi mejor amigo y yo compartíamos las historias con mi abuelo, eran días realmente lindos pero fuimos separados, ya van 20 años desde que no nos hemos visto, me imaginaba que ya había hecho una buena vida, que estaba estudiando o algo pero aún así esos recuerdos no se iban de mi mente, me embriagaban y me provocaban a que volviese a ser niño otra vez.
Me sentaba en el mismo asiento, hacia aquella ventana en la cual esperaba que algo mágico e inesperado pasara pero nada surgía de ello, nuevamente leyendo las mismas páginas, la misma historia pero buscándole un final distinto "¿Qué hubiese pasado si nunca los ratoncitos le hubiesen pasado la llave a cenicienta?" "¿Las hermanastras se hubiesen salido con la suya si hubiesen alterado con aquel zapato?" era realmente extraño, cogí un papel mientras comenzaba a escribirle a alguien, no sabía específicamente a quien.
"Este cuento ha hecho de mi infancia un mundo de fantasía, cada día me imagino como seria cambiar la historia peor aún seguiría siendo perfecta sea el punto que sea. Tú, ¿has sentido algo igual alguna vez...?"
Reí poniéndome un poco tímido después de escribir esas palabras, doblé aquella hoja, hice una especia de sobre con otra y lo guardé en aquel librero, tenía la esperanza de que alguien lo leyese aunque no fuera realmente posible pero aún así esa esperanza por mínima que fuera la creería.
Búscate una vida- oía escuchar las misma palabras de mi madre, ya estaba aburrido de vivir lo mismo, de soportar despido por despido solo por tener el famoso apellido del diputado aquel, sé que mi madre siempre piensa en mí pero ya es horrible tener el peso de ser hijo de una persona tan influyente en el país, salgo de mi casa y me dirijo aquella biblioteca donde puedo respirar tranquilo y sentir que lo recuerdos más bellos de mi vida están en aquel cuento que solía leernos el viejo abuelo de mi único amigo verdadero, no recuerdo ni su nombre , solo recuerdo que siempre no sentábamos a leer la “Cenicienta” , la última vez que nos vimos yo tenía 4 años , ahora tengo 24 , donde mi vida era feliz, donde mi papas se amaban pero después de la separación todo termino.
Tomo aquel libro y comencé a hojearlo como era de costumbre hasta que encontré una pequeña nota, la abrí y la leí “"Este cuento ha hecho de mi infancia un mundo de fantasía, cada día me imagino como seria cambiar la historia peor aún seguiría siendo perfecta sea el punto que sea.
Tú, ¿has sentido algo igual alguna vez...?".
Al leer la nota sentí que había encontrado con quien hablar, tome una hoja y respondí
“Para ti, cenicienta es el cuento donde yo me siento reflejado, te has preguntado que hubiera sido de cenicienta si nunca la hubieran ayudado a salir de aquella habitación… También siento que esta historia me hace sentir que la vida puede cambiar, si fuera un cambio del destino también creo que cenicienta hubiera sido feliz con aquel príncipe... Pero has sentido que falta algo… siento que aunque volviera escribir la historia volvería a juntar al príncipe con su amada… ya que el amor es el único que une las fronteras. Tú ¿Crees que el amor hace más fuerte a la persona, que tipo de amor hay entre el príncipe y cenicienta? – Termino de escribir y vuelvo a leer aquel libro, que ya recitaba pero era feliz seguía leyendo, no sé cuál era mi afán de ir a esa biblioteca solo el hecho de que aquella nota me haya hecho feliz que sea unos minutos…
Pienso si mi vida tiene algún sentido, si el amor de verdad podrá cambiar mi destino- doblo con cuidado la nota y la introduzco con cuidado en aquel cuento.
Veo a mi alrededor y escucho susurros sobre lo que leen, soy feliz viniendo a este lugar, no quiero volver a ese hogar sin amor, no quiero volver a vivir la vida de un hijo no amado, no sé si podré soportar un despido más, mi vida sigue siendo un rueda de la fortuna, mi corazón constantemente piensa en aquel amigo y único que me hizo sonreír a mi corta edad, solo deseo que algún día pueda volver a encontrármelo y reírnos juntos como cuando éramos pequeños.

